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Médico vuelve azules los ojos café permanentemente por 5 mil dólares

Salud

Por: pijamasurf - 11/02/2011

Cambiando el cortinaje a las ventanas del alma: cirujano californiano asegura que con tecnología láser puede cambiar el color de los ojos café a azul sin afectar la capacidad visual.

Las intervenciones quirúrgicas en el cuerpo por motivos cosméticos han alcanzado un grado de perfección notable, tanto que cada cierto tiempo no sorprendemos por alguna persona en un país, a veces remoto, que luego de decidir transformar su cuerpo para transformar su identidad, se somete a las operaciones plásticas más inimaginables.

Sin embargo, en muchos de estos casos, estas metamorfosis obedecen a cierto ideal de belleza que algunas personas adoptan e intentan alcanzar a toda costa. Cuerpos esbeltos, pieles de tonos claros, pómulos resaltantes, etc., son solo algunas de las cirugías estéticas más comunes con las que se intenta cubrir la caprichosa laguna del fenotipo, esa azarosa expresión física de nuestra estructura genética.

Apegándose a esta tendencia, un cirujano en Laguna Beach, California, asegura que utilizando la tecnología láser puede cambiar permanentemente el color de los ojos café a azul sin afectar la capacidad visual en una operación que toma unos 20 segundos. No más falsos sustitutos ni prótesis pasajeras: ojos azules en un instante y para siempre.

El médico, de nombre Gregg Homer, ha estado trabajando en este procedimiento quirúrgico durante diez años y confía plenamente en los resultados porque, según él, el azul se encuentra por debajo del pigmento café de todos los que tienen los ojos de esta coloración.

“Usamos un láser, calibrado a la frecuencia específica para remover el pigmento de la superficie del iris”, dijo el Dr. Homer. Cuando este pigmento color café absorbe la energía del láser, su tejido cambia, provocando que el cuerpo lo deseche. De todo esto resulta que, en aproximadamente tres semanas, el sujeto en cuestión se mirará al espejo y, acaso sorprendido o complacido (por un tiempo), descubrirá que por fin habrá satisfecho su sueño de tener ojos azules.

A decir de Homer, la cirugía no daña ningún otro tejido más allá del pigmento, por lo cual no representaría un riesgo para la capacidad visual. Con todo, contempla otro año de investigación para refinar el procedimiento. 

Según estimaciones de otros especialistas, esta operación estaría disponible en Estados Unidos dentro de un año y medio y en otros países dentro de tres años. Su costo rondará los 5 mil dólares.

“Los ojos son las ventanas del alma”, dice Homer. “Los ojos azules no son opacos, puedes ver profundamente en su interior, pero los ojos café son muy opacos. Creo que hay algo totalmente coherente en esta idea de tener las ventanas abiertas para el alma”, concluye el doctor, con cierto dejo de publipoesía.

[Orlando Sentinel]

La diabetes infantil, la hipocresía del Big Pharma y la ausencia del gobierno

Salud

Por: pijamasurf - 11/02/2011

Hoy es el Día Mundial de la Diabetes, y aunque muchos aprovecharán la ocasión para hablar sobre los hábitos con que puede prevenirse esta enfermedad, quizá poco se diga de la difícil situación en que el Big Pharma y los gobiernos permisivos sitúan a los niños con diabetes tipo 1 en sociedades medianamente desarrolladas.

Hoy se celebra el Día Mundial de la Diabetes con conferencias y notas periodísticas en todos los medios, con la intención principal de hacer consciente a la población sobre la necesidad de mejorar su hábitos alimenticios y reducir las probabilidades de desarrollar esta enfermedad crónica.  Las estadísticas son terribles: se calcula que en el mundo hay más de 346 millones de personas con diabetes y se calcula que en 2004 más de tres millones de personas en el mundo fallecieron por la complicaciones del exceso de azúcar en la sangre, muertes que un 80% ocurrieron en países de ingresos bajos y medios, la mitad entre personas menores de 70 años y aproximadamente un 53% en mujeres. La OMS prevé que las muertes por diabetes se dupliquen entre el 2005 y el 2030.

Solo en México hay más de 12 millones de diabéticos y se espera un crecimiento sostenido debido a los malos hábitos de alimentación condicionados por una vida sedentaria, el estrés de una vida sin oportunidades y carencias y un bombardeo mediático sobre los beneficios de la comida chatarra y los refrescos o bebidas gaseosas.

México ocupa el primer lugar en el mundo en cuanto a consumo de bebidas gaseosas con un promedio por ciudadano de 160 litros. La industria nacional de refrescos representa el 0.6% del PIB en México.

Pero el problema de la diabetes no es uno de adultos únicamente. La diabetes es la segunda enfermedad crónica más común en la infancia. Antes se creía que solo era una enfermedad presente entre adultos, pero existe la diabetes tipo 1, la cual surge en las primeras semanas de nacimiento y hasta los treinta años de edad, aunque es en el período de cinco a siete años y durante la pubertad cuando suele ser más común.

En la infancia puede desarrollarse la diabetes tipo 1 que es aquella que necesita la insulina inyectada para nivelar los niveles de glucosa en la sangre, aunque se ha demostrado que los niños que hacen ejercicio tienen mejores niveles de glucosa en la sangre que los que no lo practican.

La ignorancia sobre este padecimiento por parte de las autoridades y ciudadanos, así como la irresponsabilidad de las grandes empresas farmacéuticas, hacen que la vida con diabetes 1 sea un calvario para muchos niños y niñas mexicanos.

La vida de un niño y niña con diabetes 1 depende de un constante monitoreo de sus niveles de azúcar. Niños responsables que saben que no comer ciertos alimentos con alto contenido en carbohidratos y azúcares y la necesidad de conocer sus niveles de azúcar por lo menos tres veces al día, son algunas de las clave para sentirse bien y evitar complicaciones.

En México, las tiras de reacción que permiten a los niños evaluar sus niveles de glucosa cuando menos tres veces al día tienen un costo promedio de 10 pesos cada una, una exageración teniendo en cuenta que el salario mínimo mensual es en promedio de 1,500.00 pesos mensuales. Es decir, el costo de la tiras de reacción equivalen al 60% de los ingresos de una familia que subsiste con el salario mínimo. Por otro lado,  adquirir la insulina cuesta alrededor de mil 800 pesos, misma que se requiere aproximadamente cada 45 días, además de la caja de agujas para diabéticos con 10 piezas, cuyo costo es de 38 pesos (el niño puede requerir por lo menos tres piquetes al día).  En muchas ocasiones la insulina que se le facilita a los niños con diabetes 1 son las sobras que se les otorga a los pacientes adultos con diabetes tipo 2. Todo esto en el mejor de los casos, cuando los niños viven en zonas urbanas con sistemas hospitalarios, sin embargo, la situación empeora en regiones rurales con altos niveles de marginación.

La falta de conciencia y la ausencia de una autoridad que limite el gran negocio de Big Pharma hacen que los niños con diabetes 1 enfrenten en México un futuro incierto.

Si quieres más información consulta: Fundación Investigación en Diabetes