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Los bosques de minas terrestres en Bosnia (la peligrosa estética feral de la posguerra)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 11/29/2011

La gran cantidad de minas terrestres que yacen sobre los campos de Bosnia permite que la naturaleza florezca sin la intromisión del hombre, dando lugar a hermosos paisajes a los que pocos se atreven a acceder

Paradójicamente en Bosnia, tierra históricamente beligerante, la guerra contribuye a salvar la naturaleza y permite que crezcan idiilos salvajes, cuya belleza está sustentada en que el ser humano no altera el curso de la flora y la fauna. Es el terror a pisar una mina terrestre lo que ha hecho que en los últimos años crezcan bosques intocados, abundantes refugios ferales que pocas personas llegan a disfrutar, ahuyentados por la posibilidad de ser aniquilados en una explosión --algo que hace aún más estimulante, para aquellos que logran superar la interdicción del peligro, aventurarse por estos parajes donde lo mismo se puede entrar en comunión con la naturaleza que ser fulminado por un subrepticio proyectil de metal.

Aunque desde la guerra al principio de los noventa se han removido una gran cantidad de minas terrestres, algunos estimados señalan que el 10% del campo en Bosnia está minado. La remoción de las minas se complica ya que ríos e inundaciones han desplazado muchas de estas minas (había más de 2 millones en 1996). Esto hace que la mayoría de la gente local considere que ningún lugar fuera de la civilización está asalvo. El fotógrafo Brett Van Ort, autor del proyecto Minescapes, cuenta que en su visita a los bosques minados de Bosnia "varias personas me dijeron que simplemente no caminara por la naturaleza". 



El proyecto Minescape yuxtapone los paisajes donde se creen que existen aún minas terrestres y los explosivos que han sido desenterrados. Van Ort reflexiona sobre los efectos irónicos de las minas terrestres, por una parte posibilitando el florecimiento indiscriminado de la naturaleza y por otra vedándola del hombre.

"Veo en la idea de minas terrestres manualmente colocadas protegiendo los parajes naturales y permitiendo al medio ambiente regenerarse  como un giro irónico en nuestra inhabilidad para conservar y mirar hacia el futuro", dice oscuramente Van Ort.


"Las personas que ven estas fotografías", sugiere Van Ort "deberían de pensar: ¿cuál de estos paisajes se sentirían cómodas de recorrer?".



Van Ort también ha compilado un catálogo de extremidades artificiales que se han necesitado después de padecer una explosión en alguno de estos campos minados de Bosnia.

Se pueden ver más fotos y una explicación del proyecto en el sitio de Brett Van Ort.

[BLDGBlog]

 

Los embriones de tortugas se comunican entre sí para coordinar su nacimiento

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 11/29/2011

Uno de los mecanismos más refinados y elementales de supervivencia fraternal: los embriones de tortuga se comunican antes de nacer para romper sus cascarones al mismo tiempo.

Un espectáculo natural largamente celebrado es el de decenas o cientos de pequeñas tortugas recién salidas de sus cascarones en frenética carrera hacia ese gran regazo materno, “plural irreductible”, que son las aguas del océano.

Sin embargo, hasta ahora era un misterio para los especialistas cómo las tortugas salían de sus respectivos huevos prácticamente al mismo tiempo. Ahora, de acuerdo con un estudio realizado por Ricky-John Spencer de la University of Western Sydney, parecer ser que las tortugas, aun en su etapa embrionaria, se comunican entre sí para coordinar la eclosión colectiva, en un esfuerzo fraternal y de algún modo prematuro que quizá no tenga parangón en toda la naturaleza.

Spencer ha estudiado durante varios años la especie Emydura macquarii, tortuga nativa del sureste de Australia, en la ribera del río Murray. Para esta investigación recolectó en 2003 docenas de huevos de esta tortuga, dividiéndolos en dos grupos que incubó unos a 25° centígrados y los otros a 30°. Después volvió a mezclar todos los huevos, encontrando que aun así abrieron al mismo tiempo.

Continuando con la investigación e intentado saber qué papel tenía la temperatura en este proceso, Spencer y su equipo repitieron esa primera prueba y llevaron paralelamente otra en la que incubaron otros dos grupos de huevos a 26°C. Una semana después de esto, todos los lotes se reunieron y, además, uno de los miembros del grupo — Jessica McGlashan— monitoreó la actividad metabólica de los embriones, en particular su ritmo cardiaco y sus emisiones de dióxido de carbono.

En este caso las tortugas rompieron el cascarón también al unísono, por lo cual Spencer y los demás piensan que es indudable que los embriones se comunican de alguna forma todavía ignorada que les permite ver la luz del mundo al mismo tiempo.

Por el momento piensan que esta comunicación prenatal podría encontrarse en las emisiones embrionarias de dióxido de carbono, por cuyo control podrían modificar los niveles de oxígeno en el entorno y manipular así la secreción de la hormona tiroidea, la responsable del desarrollo de los embriones: las tortugas más desarrolladas podrían aumentar sus niveles de emisión de CO2 para reducir el oxígeno y permitir así que las tortugas menos desarrolladas se emparejen en el crecimiento.

De confirmarse este descubrimiento y las verdaderas causas detrás del fenómeno, sin duda sería uno de los comportamientos más perfectos de cooperación mutua entre miembros de una especie, uno de los mecanismos más refinados y elementales de supervivencia fraternal de los que se tenga conocimiento.

[Wired]