*

X

Espectacular timelapse: la Tierra vista desde la Estación Espacial Internacional (VIDEO)

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/13/2011

La Tierra protagoniza un espectacular timelapse hecho con imágenes tomadas entre agosto y octubre de 2011 por la tripulación de la Estación Espacial Internacional.

Si ya las imágenes de nuestro planeta visto desde el espacio son en sí mismas impresionantes, en este timelapse que ahora presentamos su natural grandeza se magnifica todavía más hasta el límite de lo sublime y lo extraordinario.

Michael König editó las fotografías tomadas por las expediciones 28 y 29 de la Estación Espacial Internacional entre agosto y octubre de 2011, 18 secuencias que van de una aurora boreal sobre los Estados Unidos a cuatro auroras australes sobre Madagascar, Australia, el Océano Pacífico y el Índico, vistas nocturnas del Mar de Filipinas y del Mediterráneo y, para culminar, un fascinante recorrido de Europa del Este al Sudeste de Asia, todo desde la envidiable perspectiva de dicha misión espacial.

 

Earth | Time Lapse View from Space | Fly Over | Nasa, ISS from Michael König on Vimeo.

Te podría interesar:

Variación genética nos permite 'leer' que tan confiable es una persona sin conocerla

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/13/2011

¿Por qué algunas personas nos parecen más confiables que otras cuando ni siquiera las conocemos? Una variación genética podría estar detrás de esta apariencia de confiabilidad.

En ocasiones algunas personas nos parecen más confiables que otras o, por el contrario, inmediatamente despiertan en nosotros una rara aversión sin motivo aparente y, sobre todo, sin importar que sean completos extraños a los que vemos por vez primera y que quizá nunca volvamos a encontrar.

Curiosamente, este tipo de reacciones se remiten en el imaginario popular a la “química”, y se dice que con tal o cual persona recién conocida hubo o no hubo “química” en ese primer encuentro. Lo interesante es que ese saber intuitivo casi acierta al descubrir la razón de por qué alguien nos puede parecer a primera vista confiable o desconfiable.

De acuerdo con un descubrimiento reciente de un grupo de investigadores de la Universidad de Toronto, la más mínima variación en el llamado “gen de la empatía” altera la apariencia de compasión y amabilidad que transmite una persona, afectando también su capacidad de empatía.

Para demostrar esto los investigadores realizaron el siguiente experimento: primero grabaron a 23 parejas discutiendo, posteriormente seleccionaron los momentos más críticos de este altercado y los transmitieron frente a otras personas totalmente ajenas, pero quitando el audio de los videos. A los miembros de este segundo grupo se les pidió que evaluaran la empatía de las personas que veían en la grabación.

Clasificados por la combinación de sus nucleótidos (las bases de los genes: A, T, c y G), los 23 videos mostraban a 10 personas con la combinación GG, 10 GA y 3 AA. Según estudios previos, es la combinación GG la que distingue a las personas empáticas y amables de las que no lo parecen tanto.

En cuanto a los resultados finales del experimento, los 119 voluntarios eligieron entre las 10 personas que parecían más confiables a 6 GG y 4 GA, ningún AA. De los 10 que parecían menos confiables, 9 tuvieron al menos algún tipo de variación A y solo hubo un GG.

Y si bien es por sí mismo sorprendente cómo una modificación genética tan nimia puede resultar en efectos tan notorios, es todavía más asombroso que hayamos desarrollado algún tipo de habilidad para advertir estas expresiones genotípicas en los demás.

“Con esta investigación, el Dr. Kogan ha demostrado algo muy intersante: que la gente puede “leer” acertadamente las finas tendencias genéticas del comportamiendo humano”, dijo Joni Sasaki, de la Universidad de California en Santa Bárbara, opinando sobre los resultados obtenidos por sus colegas.

“En última instancia, con algo tan complejo como la empatía habrá muchísimos genes involucrados y también muchísimos factores no genéticos: todas estos hilos se tejen para crear una personalidad”, concluyó por su parte Aleksandr Kogan, el responsable del estudio.

[Live Science]