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Cada neurona de nuestro cerebro podría tener identidad propia

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/15/2011

De acuerdo con un descubrimiento reciente cada una de las 100 mil millones de neuronas de nuestro cerebro podría tener identidad propia; esto ayudaría a explicar padecimientos como la esquizofrenia o el autismo.

Por varios años Michael J. McConnell, biólogo especializado en células madre, sintió curiosidad por lo gemelos que, a pesar de ser prácticamente igual en su estructura, en el ambiente en que crecieron y otros aspectos condicionantes del desarrollo posterior del individuo, se distinguen porque uno de ellos desarrolla algún padecimiento mental que el otro no tiene.

“Los gemelos monocigóticos pueden, de vez en vez, ser discordantes por cosas como la esquizofrenia, por cosas como el autismo. Si crecen juntos, si tienen el mismo genoma, ¿entonces por qué son diferentes?”, se preguntaba McConnell hasta hace poco, cuando dio con una pista que quizá lo lleve a la respuesta definitiva.

En los últimos diez años el científico ha estado estudiando la transformación en ratones de células en neuronas, identificando que cada una de estas, una vez que toma su forma última, parece tener un genoma propio o, dicho de otro modo, una identidad distinta a cada una de las demás neuronas. Teniendo en cuenta que el cerebro humano posee aproximadamente 100 mil millones de neuronas, sería mejor decir 100 mil millones de neuronas con identidad propia y diferente entre sí.

Esto podría influir en el comportamiento de una persona, pero eso es algo que todavía necesita confirmarse, aunque McConnell está más que dispuesto a buscar signos de mosaicismo genético en el cerebro humano, así como neuronas reprogramas en personas que padecen esquizofrenia o alguna otra condición mental.

[Nature]

Crónica de un extravío: la cabeza perdida del androide Philip K. Dick

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/15/2011

El azaroso destino del androide construido a imitación del genial Philip K. Dick se convierte ahora en tema de un libro.

Hace algunos años, en 2005, se dio a conocer un androide inspirado en Philip K. Dick, un robot capaz de hablar, platicar y parcialmente convivir, con la forma y el background del genial autor de Do Androids Dream of Electric Sheep?, A Scanner Darkly y otras obras no menos importantes y admirables de la ciencia ficción. Y, por cierto, el equipo encargado de diseñarlo —pertenecientes al Fedex Institute of Technology y a Art Graesser— no pudo escoger un ejemplo más ad hoc para sintetizar en una persona su proyecto.

Sin embargo, el destino de este androide fue un tanto accidentado: luego de que su cabeza fuera presentada en el NextFest de 2005, celebrado en Chicago, David Hanson, el responsable del equipo que la construyó, la dejó olvidada en un avión luego de haberla llevado a una conferencia de prensa en San Francisco de la adaptación fílmica de A Scanner Darkly. Curiosamente el último avión donde fue vista llevaba rumbo a Orange County, en California, el último hogar de K. Dick (¿azar? ¿fortuna? ¿secreta inteligencia artificial). Después de esta pérdida el robot se construyó de nuevo, dotándolo de mayor naturalidad en su trato, pero la cabeza extraviada siempre se echó de menos por parte sus creadores.

Al menos hasta 2010, cuando la Interpol la descubrió entre las pertenencias de un grupo ruso dedicado al tráfico de software llamado “Pequeño oso”. Entre ellos la cabeza de K. Dick servía sobre todo como medio de almacenaje: “Usaban la cabeza básicamente como un disco duro portátil para transportar libros electrónicos piratas, películas, juegos e información entre Rusia y Sudamérica. Supongo que pensaban que era gracioso”, declaró entonces el agente de la Interpol Andrei Supernov.

Ahora toda esta historia, que siquiera superficialmente —en los personajes, las situaciones, las atmósferas— algo tiene del espíritu narrativo de K. Dick, ha sido reunida y recontada por David Dufty en un libro al que tituló Losing the Head of Philip K Dick-A Bizarre but True Tale of Androids, Kill Switches, and Left Luggage [Perder la cabeza de Philip K Dick-Una extraña pero verdadera historia de androides, interruptores muertos y equipaje perdido].

Narrativa que replica a la realidad que replica a la ficción. Quizá una primera muestra de por qué las novelas de K. Dick pronto podrán leerse como crónicas anticipadas de nuestro presente.

[io9]