*

X
El juramento de Ollanta Humala bajo el espíritu de la Constitución derogada de 1979 es una señal de la posibilidad de construir democracias profundas e inclusivas que tengan como primera misión el desmontaje de las instituciones dictatoriales y del añejo autoritarismo.

Martha Chávez, la vieja lideresa fujimorista, no entendía nada, sus ojos enrojecieron de pronto, sus compañeras y compañeros de bancada en el Congreso peruano apretaron los puños y sin dudarlo saltaron de sus asientos, mirando con furia al Presidente Ollanta Humala. La razón para tan desencajadas acciones tenía que ver con el juramento de Ollanta, las palabras que los enloquecieron fueron las siguientes: “juro por el espíritu, los principios y los valores de la Constitución de 1979”, la cual fue derogada por el dictador Alberto Fujimori y reemplazada mediante mecanismos anti democráticos por la Constitución fujimorista en el año 1993.

Fuera de este hecho, el arribo de Ollanta Humala a la Presidencia de la República del Perú ha sido festejado por la mayoría de los peruanos y peruanas. Las medidas y decisiones tomadas en esta coyuntura no han dejado de ser polémicas, la propuesta central del nuevo gobernante de “crecimiento económico con inclusión social” es una tarea compleja y paradójica, casi tan difícil como juntar el agua con el aceite. En su gabinete coexisten tecnócratas neoliberales con destacadas y destacados cuadros de la izquierda histórica peruana. En su primer discurso apeló a la tradición republicana, citó a importantes intelectuales peruanos como Víctor Andrés Belaúnde, Víctor Raúl Haya de la Torre y José Carlos Mariátegui, representantes irreemplazables de la tradición liberal, republicana y marxista peruana. Después de muchos años emergió en un discurso presidencial el apego a la peruanidad y hacía sus tremendos retos: peruanizar el Perú, volcar los esfuerzos del aparato del Estado hacía los más excluidos, ir hacia la Sierra y la Amazonía, hacer de este país andino un lugar de ciudadanos de primera y no fundado en prejuicios étnicos y clases sociales. Sin duda el tiempo de Ollanta Humala ha llegado y el del fujimorismo se está eclipsando.

En esta coyuntura la evocación a la Constitución de 1979 por Ollanta Humala es vital y significativa, fractura la tradición histórica de las transiciones a las democracias neoliberales en América Latina (Chile, Argentina, México, por citar algunos) que privilegiaron la estabilidad sobre la legitimidad y recupera la posibilidad de construir democracias profundas e inclusivas que tengan como primera misión el desmontaje de las instituciones dictatoriales. No es posible democratizar a nuestras sociedades sobre caminos minados de autoritarismo. Por eso una constitución fundada y sostenida en criterios y herramientas autoritarias como la Constitución de 1993 tiene que ser tirada al basurero de la historia. En el lado opuesta de la vereda, la Constitución de 1979 fue el resultado del conjunto de los procesos republicanos y sociales que se tejieron en el Perú durante el siglo XX, en ella, todos y todas los que participaron como constituyentes fueron elegidos por la primera experiencia del voto universal en el Perú, concurrieron las y los mejores peruanos contemporáneos y cada uno de sus artículos fue debatido en las ágoras y esferas públicas republicanas. Por el contrario, la Constitución de 1993 fue hecha entre cuatro paredes y validada mediante una dudosa consulta popular, la soberanía popular fue dejada de lado y se erigió la estructura legal de la dictadura fujimorista. Estructura que ha sido rechazada por el Presidente Ollanta Humala. En este sentido una democracia sin instituciones en su origen democráticas se encuentra vacía de contenido y  aislada de sus ciudadanos.

Los tiempos políticos en el Perú están cambiando y la vía peruana tiene sello propio expresándose en la vieja frase de Mariátegui acerca de la posibilidad peruana al socialismo: “Ni calco ni copia”.

Vínculos relacionados

http://www.jornada.unam.mx/2011/07/29/mundo/023n1mun

http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/20110729/3/node/371669/todos/15

http://www.larepublica.pe/impresa/invocacion-la-constitucion-de-1979-no-afecta-el-acto-de-juramentacion-2011-07-29

http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/20110729/9/node/371652/todos/15

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Humala/jura/presidencia/Peru/bateria/medidas/sociales/elpepuint/20110728elpepuint_7/Tes

 

Caos orquestado y enajenación masiva en los disturbios de Londres (FOTOS)

Política

Por: pijamasurf - 08/01/2011

¿Son los disturbios de Londres una protesta legítima contra el sistema opresor, un evento de falsa bandera o simplemente el resultado de la enajenación de las masas que buscan de la forma que sea obtener un pedazo del pastel que los ricos detentan y presumen a través del bombardeo mediático?

Pese a la inspiración de heroísmo contracultural que podría haber sigificado el punk en su momento, los disturbios que se están llevando a cabo en Londres y en algunas otras partes del Reino Unido no son una manifestación pura de la rebeldía contra las instituciones, al haber desvirtuado en una turba de violencia anárquica que, mal dirigida, se vuelca contra sí misma. Es curioso que una de las grandes aportaciones del punk en su origen fue autocrearse estilísticamente y mantenerse al margen del mercado de consumo. Los punks no compraban ropa o gadgets, se hacían con lo que encontraban y de esta forma, antes de que el movimiento punk fuera cooptado por la moda, representaban una amenaza para el sistema. Sintomáticamente el raudal de disturbios en los últimos días se ha centrado, más que en protestar contra el gobierno o la policía, en destruir comercios de la clase media y en robar tiendas y aparatos que dan estatus.

Como dice el blog de The Clash, estos disturbios difícilmente merecen una banda sonora de esta legendaria banda (como London Burning) o de  los mismos Sex Pistols (como ha sido utilizado  por los medios) o una comparación con el legendario Guy Fawkes, cuya perspicacia política era mucho mayor.

Los disturbios iniciaron el pasado sábado en Tottenham, cuando una protesta por la muerte a manos de la policía de un vecino del lugar, Mark Duggan, se violentó de manera intempestiva. Reportes indican que la horda que inició la violencia no estaba ligada a la marcha original que tenía la consigna de ser pacífica.

Hasta hace unas horas se habían registrado más de 100 policías heridos y 563 personas arrestadas. Después de desplegar 16 mil policías en las calles, reportes indican que la secretaria del Interior, Theresa May, estaría discutiendo la posibilidad de aplicar la ley marcial e implementar un toque de queda.

Por otra parte el diario The Guardian informa que existe cierta preocupación por la posibilidad de que algo así surja durante los Juegos Olímpicos de Londres, lo cual podría ser razón suficiente para imponer nuevas medidas de seguridad y vigilancia en el Reino Unido, el hogar del Big Brother, la sociedad más videovigilada del mundo.

Esto ha hecho pensar a algunos periodistas de la conspiración, como Paul Joseph Watson de Infowars, que el gobierno podría estar azuzando los disturbios intencionalmente, insertando agents provocateurs, y seindo tolerado por la policía  bajo la vieja máxima de generar un problema y luego proponer un nuevo orden, más estricto, que sea aceptado voluntariamente por el pueblo como la única solución ante las circunstancias extremas que se han generado: ordo ab chao.

Veremos si Cameron, regresando de sus vacaciones, pondrá orden a este caos, volviendo las cosas a la normalidad y cumpliendo la exigencia de seguridad de los ciudadanos, pero advirtiendo que se deben tomar precauciones para que esto no vuelva a suceder (algo que ya se está haciendo en India).

Más allá de que haya o no sido orquestada está violencia por el gobierno británico, no hay duda que las crisis son capital político y pueden ser usadas para avanzar distintas agendas, una de las cuales ciertamente podría ser el control policial total, exigido incluso por los ciudadanos. Es posible que existan también algunas otras motivaciones desconocidas.

Quizás este sea un nuevo episodio en la trama de las protestas masivas a lo largo del mundo fomentadas o cooptadas por la agenda política de la élite, bajo una oscura dinámica: una revolución artificial es la mejor forma de evitar una verdadera revolución.

 

Por otra parte, quizás más que la muerte de un hombre a manos de la policía en el momento de su arresto, la mecha que enciende estos disturbios sea la enajenación social en la que viven las masas, oprimidos tanto económicamente —en una sociedad que favorece sobremanera a una elite adinerada— como bombardeados mentalmente por los medios que transmiten un estilo de vida aspiracional  de infotainment cuyo abismo en la realidad, al no zanjarse, explota en este tipo de violencia. El resentimiento ante el gobierno y los ricos se traduce también en el deseo de tener iPhones, ropa de diseñador, TVs de plasma, Wiis y demás productos (y ser como las celebridades), como si todo esto representara la liberación de esa opresión. Al desear vehementemente ser como las personas empotradas en la cima del sistema consumista-capitalista y tener las mismas cosas que ellos, las masas no atentan contra este sistema, en realidad lo fortalecen: le rinden culto.

El sociólogo Paul Bagguely, para el diario The Guardian, dijo sobre los disturbios: "Mientras que antes nos definía lo que hacemos, ahora nos define lo que compramos. Estas grandes tiendas están en el negocio de tentar  [al consumidor] y súbitamente estas personas se dan cuenta de que pueden simplemente entrar a una tienda y tener todo lo que quieran".

Es posible que los disturbios partan de un legítimo espíritu de protesta y rebeldía entre los desempleados enconados pero, con un tejido social desgarrado, estos no se resisten la tentación y fácilmente sucumben a la seducción de los productos brillando en los aparadores, prometiendo la fácil felicidad de la posesión, que se ha vuelto accesible  a través de esta fiesta de descontrol.

En la confusión los inconformes lograron destruir un almacen de la trasnacional Sony, pero al mismo tiempo dieron un duro golpe a geniales disuqeras independientes como Warp (disquera de artistas como Aphex Twin y Boards of Canada) o Domino Records, las cuales podrían incluso desaparecer, según el diario El País, luego de un incendio en el barrio de Enfield.

Martin Mills, presidente del sello Beggars Group, ha explicado en la página web Music Week que "las grandes compañías serán las menos perjudicadas por el desastre que las pequeñas" porque guardan su stock en diversos edificios en Reino Unido. Esto es sintomático de lo que sucede con este tipo de disturbios: los que verdaderamente resultan afectados no son los grande monstruos del capital que se buscan combatir.

Como muestra del nivel de enajenación tenemos este video de la BBC en el que un grupo de adolescentes borrachas  detallan la diversión que significa participar en los disturbios, diciendo que esperan que estos continúen para poder seguir divirtiéndose y confusamente señalan que todo esto va en contra de "el gobierno... o los conservadores... o lo que sea... no sé".

En otro video de la BBC se muestra como unos jóvenes simulan ayudar a un adolescente herido para luego robarlo.

Una posible explicación psicológica a lo que esta sucediendo la da Aeolus Kephas en su ensayo sobre las multitudes programadas publicado en Pijama Surf:

«Las multitudes estúpidas surgen cuando todos se ponen de acuerdo entre sí: vestirse igual, hablar igual, actuar igual. Una turba se forma por una reunión de personas abiertas a la persuasión, que en realidad se han juntado para ser persuadidas, buscando inconscientemente refugio en la mente grupal.  Grupos así consisten en personas que carecen de un sólido sentido de realidad o identidad: en pocas palabras, seres no-individuados».

Ha circulado el rumor de que el gobierno británico suspendería la mensajería instantánea del Blackberry, al parecer el método de organización preferida de los manifestantes. Aunque el fabricante de Blackberry está cooperando con la policía británica para proveer datos sobre los lugares en los que se están programando los disturbios, las telecomunicaciones no han sido interrumpidas. Sin embargo, el político David Lammy se mostró de acuerdo con la medida y declaro que estas líneas sí deberían de ser suspendidas.

Buscando por otro lado la causa que ha generado esta violencia que para algunos se desprende sin razón aparente, una investigación ha encontrado una correlación entre los levantamientos civiles y los recortes al presupuesto de educación, como ha ocurrido en el Reino Unido en esta ocasión. ¿Ahora bien, este recorte obedece a la austeridad económica o a una macabro plan maestro para generar este tipo de levantamientos caóticos que pueden ser aprovechados políticamente?

Imágenes vía Boston Big Picture