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Muere Robert Venosa, el visionario maestro del arte psicodélico (FOTOS)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 08/13/2011

Ha muerto el pintor estadounidense Robert Venosa, su obra es una de las más lúcidas evocaciones de los paisajes mágicos que generan los enteógenos.

"Ayahuasca Dream"

El pintor estadounidense Robert Venosa murió este 9 de agosto de una larga batalla con el cáncer a los 75 años de edad. Venosa deja una de las más estimulantes obras de arte psicodélico del mundo: capaz de traer a esta realidad las imágenes de otras dimensiones, fieles reproducciones de los fractales encantados del DMT, de la ayahuasca, de la psilocibina o del LSD, su obra ocupa un lugar entrañable entre los más avezados psiconautas que reconocen en su óleos y en sus gráficas digitales los paisajes invisibles de su exploración mística. Le sobrevive su esposa, la también artista Martina Hoffman, cuya obra evoca una versión psicodélica del Divino Femenino.

Venosa vivió muchos años en España, donde hizo amistad con Salvador Dali, quien encomió a Venosa, paradójicamente, por su raudal de locura e imaginación. Trabajó en el arte de películas como Dune,  Fire in the Sky y Race for Atlantis (de próximo estreno).

Además de ser capaz de transmitir el esplendor y la rareza de las más profundas visiones provocadas por la ingesta de enteógenos, Venosa cruzó el umbral del arte chamánico con su mitología selvática y lo adaptó a la modernidad tecnológica con elementos futuristas, transhumanistas y extraterrestres, reflejos de la conciencia colectiva en aras de proyectarse holográficamente al hiperespacio.

"Mi próposito en el esquema de las cosas es actuar como traductor —en el lenguaje del color y las formas— de formas alienígenas y de  ultramundo —arquitecturas y criaturas".

Venosa agradecía  a los psicodélicos por haberle despertado el don del arte:

"Quedan pocas dudas de que los estados alterados de conciencia pueden tener un profundo efecto en la calidad  creativa y en la producción de un artista [...], [los psicodélicos] me han catapultado del estado más banal de conciencia hacia los niveles del auténtico Rey Solar y sus cámaras de luz.

"Uno de los propósitos mágicos de la pintura es que actúa como un espejo trascendente, reflejando todas las partes de nuestro ser interior sutilmente tocando nuestra alma. El arte, a niveles relativos, es una experiencia emocional, y si no está solamente extrayendo desechos de nuestro inconsciente, entonces, ojalá, esté abriendo los canales de la superconciencia y dejando entrar  algo de la luz cósmica".

Descanse en paz Robert Venosa...

"Castor y Polux y la Abuela de la Ayahuasca"

"Átomos de Cristo"

"Cristal de la Ley Astral"

"Resplandor de los hongos"

"Autorretrato alucinatorio"


[Entrevista con Robert Venosa]

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El centro del ciclón del Dr. John Lilly (viaje al interior de tu propio mandala)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 08/13/2011

El gran explorador de la mente humana, el Dr. John Lilly, nos guía hacia el centro del ciclón, esa zona calma donde se revela el alma holográfica del universo (nosotros).

El Dr. John Lilly, pionero en comunicación con delfines, con extraterrestres, en los campos de la neurociencia, la informática y la pisquiatría, es uno de los científicos que más profundo se internó en la mente humana (situándose él mismo como sujeto experimental).  A Lilly le debemos más que a nadie la noción de que el ser humano es un organismo programable (el cerebro una biocomputadora) que, de hecho, constantemente está siendo programado —y almacenando profundamente programas— por el entorno, el lenguaje, las conductas y la genética. En su exploración (similar a un Jaques Cousteau del cerebro), Lilly se adentró en viajes psiconáuticos —utilizando hipnosis, neuroprogramación, cámaras de aislamiento y grandes cantidades de drogas psicodélicas— que lo llevaron por la pequeña puerta de su mente a la inmensidad del espacio cósmico, desafiando la cordura y la realidad. Pese a estas sondas extremas enclavadas en el edificio del pensamiento moderno como bulldozers, Lilly siempre mantuvo  la calma, un acercamiento científico, una admirable objetividad  (hasta el límite que ser objetivo es posible), lo que él llamó el "testigo justo" que todos tenemos —como el viajero que se desprende de su cuerpo para observarse.

Por todo esto Lilly es una de las grandes autoridades en atravesar las tormentas de la mente y buscar la flor de luz mandálica que se teje al interior del más violento ciclón. Para todos aquellos que no han cejado en incursionar por las zonas más sombrías de su propia mente, en esa guerra perenne que es el autoconocimiento, aventurándose por terrenos que la psiquiatría tradicional considera un peligro para la sociedad, les ofrecemos las palabras de este valiente psiconauta que arriesgó todo por entregar las perlas centrales del código psíquico del hombre.

El centro del ciclón es ese centro quieto de baja presión en el que uno puede vivir, literalmente, para siempre. Justo afuera de este Centro yace la tormenta rotatoria de nuestro ego, compitiendo con otros egos en una furiosa danza circular  de alta velocidad. Cuando uno se aleja del centro, el alarido del viento en rotación ensordece más y más hasta que te unes con la danza.  El ser centrado sintente-pensante de uno, nuestros satoris, están sólo en el centro, no afuera. Los estados motivados, empujados y jaloneados,  los infiernos autocreados, están afuera del centro.  En el centro del ciclón uno se desprende del Karma, de la vida, alzándose para unirse con a los Creadores del Universo, nuestros Creadores. Aquí descubrimos que nosotros los hemos creado a Ellos que son Nosotros.

Leer texto de  The Center of the Cyclone en inglés