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Investigaciones en sexualidad extraterrestre: descubriendo el erotismo universal

Por: pijamasurf - 07/19/2011

Aprendiendo a amar y a poetizar al alien: el proyecto "Strange Attractor" planea lazar una "sonda exploradora" en búsqueda de nuevas formas de concebir la sexualidad y experimentar el erotismo del universo

La extraña atracción por seres cósmicos se ve plasmada en una investigación artística de la sexualidad extraterrestre. Si, como algunos creen, el amor es la energía que mueve al mundo, en un universo como el nuestro donde existen miles de millones de galaxias, estrellas y planetas, entonces no es disparatado imaginar que existen una gran cantidad de seres que ejercen su sexualidad en la profundidad del espacio. Algunos tal vez copulan telepáticamente, algunos concretan el coito a través de la luz (flirteando con fotones), otros más podrían tener sexo con planetas enteros, entre estrellas binarias o con quásares  (esos disparos multiorgásmicos de los albores del universo) y quizás incluso crear sistemas de vida, confederaciones galácticas (el universo, el "big-bang" lo sugiere, podría ser el resultado de algún tipo de acto sexual creativo entre deidades).

Tampoco es demasiado aventurado pensar que entre esa miríada de seres que deben de poblar el universo, algunos busquen explorar nuevas "zonas erógenas" y vayan de planeta en planeta en búsqueda de formas de vida que por su riqueza genética, por su particular forma de encarnar los campos energéticos de la vida o simplemente por la belleza del exotismo, les sean atractivos.  Se generarían (o se  están generando ya) diversas formas de interactuar sexualmente, liberando la imaginación erótica en regiones inexploradas de placer y de creatividad.

El proyecto Strange Attactor: Investigations in Non-Humanoid Extraterrestial Sexualties busca explorar esta veta con un proyecto de expresión artística en torno a este fascinante tema que en el fondo es una manifestación más de la otredad —y su espejo de significación.

"Inspirada en la búsqueda de planetas similares a la Tierra del proyecto de exploración espacial Kepler, esta investigación va más allá de lo raro, más allá del género, más allá de lo antropomórfico hacia posibilidades eróticas tan vastas y variadas como el universo mismo. Descubre qué tipo de sexualidades, cuántas zonas erógenas y seres sensibles existen allá afuera en el cosmos".

Puedes apoyar la consumación de este proyecto, en el que participarán 69 artistas y que se desplegará en diferentes medios de creación, visitando KickStarter y donando tu dinero (o tu cuerpo para ser inspeccionado minuciosamente por ninfas pleyadianas).

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Se investiga la extraña conexión entre el avistamiento de OVNIs o el contacto extraterrestre y la manifestación de sincronicidades como detonadores o reguladores de estos fenómenos.

Mike Clelland, del blog Hidden Experience, se pregunta por qué las personas que dicen haber sido abducidas, tener contacto extraterrestre o avistar OVNIs, también reportan una gran cantidad de sincronicidades,  al punto de que ambos fenómenos parecen ser parte de la misma manifestación. Clelland está recopilando información para esta investigación y te pide que si has tenido alguna experiencia en este sentido le escribas para contársela.

Las coincidencias significativas —que conectan sucesos que solo en la superficie no están relacionados—, llamadas por Carl Jung sincronicidades, parecen revelar una realidad oculta o, en palabras de David Bohm, un orden implicado (en el que todo está conectado). Quizás las personas que experimentan fenómenos paranormales del tipo cósmico son más sensibles a esta hebras en apariencia invisibles y acceden a las regiones inconscientes de la mente haciéndolas manifiestas. Eso o simplemente ambas son el producto de la paranoia.

Una posibilidad fascinante es la sugerida por el investigador francés Jaques Vallee, quien se pregunta si más que vivir en un universo causal vivimos en un universo asociativo.

Un universo asociativo no sigue la lógica lineal newtoniana de la flecha del tiempo y la causa y efecto unidireccional. Podemos tener en la realidad misma, en el mundo, en la Matrix, hipervínculos embebidos en el lenguaje de programación: éstos serían las sincronicidades.

Red Pill Junkie, del blog Daily Grai, escribe: «Lo que llamamos fenómeno OVNI podría ser el resultado directo de consciente o inconscientemente meternos con el software de la Matrix, causando cierto error en el programa. ¿O tal vez los OVNIs son los ingenieros a cargo del mantenimiento?».

Jaques Vallee postula la teoría de que los OVNIs y sus entidades asociadas no necesariamente son extraterrestres, sino parte de un sistema de control interdimensional que va conduciendo y controlando la evolución de la vida en nuestro planeta.

Una de las cosas que asombra de una sincronicidad es que supera toda probabilidad: por ejemplo, soñar con alguien que no hemos visto en años y ese día, después, encontrarlo en la calle. Más allá de la posibilidad de que exista un código fuente en el programa de realidad cuyo andamiaje se revela en esos momentos, lo que parece estar sucediendo en las sincronicidades es el flujo de información desde el futuro al presente, una inversión en la percepción, algo que a escala del mundo cuántico ha sido demostrado que ocurre (una nueva investigación muestra que también ocurren en el cerebro humano). ¿Tal vez las sincronicidades ocurren por una extraña inversión en la forma en la que percibimos el tiempo? Eso y la posibilidad de que nuestra mente esté afectando la realidad que vivimos —de que inconscientemente nosotros seamos los arquitectos de nuestra Matrix.

A veces las sincronías son tan absurdas e insólitas que nos hacen pensar que el mundo en el que vivimos no solo es una ilusión, es una caricatura.

"El mundo en verdad es cómico, pero la broma es sobre la humanidad". -H.P. Lovecraft.

Twitter del autor: @alepholo