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Hombre luchando contra dragón en la nebulosa de Orión: ¿mensaje oculto en las estrellas?

Por: Aleister Cromby and Witch - 06/29/2011

La imagen de un hombre luchando contra un dragón en la nebulosa de Orión nos hace preguntarnos si es simplemente un caso más de pareidolia o un poderoso símbolo grabado en los velos del cosmos.


El dragón es uno de los grandes símbolos en la historia de la psique humana, simbolizando por igual la sabiduría, la energía creativa y también las fuerzas malignas. Para Carl Jung, el mito medieval del héroe que corta la cabeza del dragón representaba un proceso mental arquetípico en el que el héroe de su propia psique atraviesa el oscuro bosque de su inconsciente para afrontar su sombra (y los monstruos de su propia persona) para al hacerlos conscientes, iluminarlos (o asesinarlos), encontrar la sabiduría de la serpiente, el kundalini, llegando a un proceso de individuación desde donde es posible crear.

Tal vez como arriba es abajo y como adentro es afuera y la historia humana de manera enigmática es un reflejo de la historia cósmica, somos actores de un patrón de información, de una especie de código tanto simbólico (narrativas fractales) como matemático que se manifiesta en nosotros. Quizás las imágenes arquetípicas que yacen en el fondo de nuestra mente desde el principio de nuestra historia también yacen en el espejo del universo, como pinturas rupestres en la cueva del espacio sideral. Una tendencia de las formas primordiales y de las grandes narrativas simbólicas a dibujarse en una mente que no necesita de un cuerpo para grabar su memoria.

Si bien esto es una sobrepoetización o sobresignificación de algo que bien podría explicarse como una mera pareidolia (como ver seudoepifánicamente el rostro de Jesús en un tocino, la Virgen en un condón), la constante aparición de formas que tienen un profundo significado para el ser humano en el espacio sideral nos hace preguntarnos, de forma pagana, si las nebulosas y las constelaciones no son en realidad una especie de pantalla que se comunica con nosotros de forma simbólica, deletreando nombres secretos con estrellas y polvo cósmico. El universo entero como un metatexto, un lenguaje luminoso aún no decodificado pero si intuido y ensoñado.

El dragón y el caballero luchando en el cielo, en la nebulosa de Orión, un poco al sur del famoso cinturón del Cazador. Esta nebulosa es la generatrix de estrellas más cercana que tiene la Tierra. Curiosamente aquí los mayas ubicaban Xibalba, el inframundo, pero también según algunas leyendas el axis mundi del universo. En la mitología moderna, los llamados reptilianos, supuestos overlords planetarios, provienen de Alpha Draconis, en la constelación de Orión. La simbología no es poca: ¿debe el hombre descender al inframundo para luchar contra el dragón y liberarse del yugo de eones para convertirse en el creador de un nuevo orden cósmico? ¿Es Orión una especie de estampa postal del Gran Programador, en un universo donde todo está vivo y comunicándose ?

[Bad Astronomy]

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Nueva tendencia entre padres de la India: cambiar de sexo a sus hijos

Por: pijamasurf - 06/29/2011

Considerada como una aberrante epidemia sociocultural, cientos de padres en la India están pagando cirugías para transformar a sus hijas en niños; la causa responde a una mezcla entre creencias religiosas y factores socioeconómicos.

niños de la india

La india es un país tan colorido como complejo, sede de un verdadero maremágnum psicosocial en el que las diversas vertientes culturales y tradiciones se manifiestan, sin excepción, con notable intensidad. Y entre esta apasionante lasagna de usos y costumbres se ha confirmado una marcada preferencia en las familias por tener hijos varones sobre hijas (fenómeno que en buena medida se debe a contextos religiosos así como a  tradiciones milenarias e incluso a factores socioeconómicos  que favorecen a la masculinidad). Lo anterior estaba ya confirmado gracias a las estadísticas de abortos en la India, práctica en la que predominaban notoriamente los abortos de bebés mujeres. Sin embargo, esta "selectividad de género" parece estar llegando a una etapa que al menos podría considerarse como profundamente lamentable y que muchos califican como indignante.

En tiempos recientes se está consolidando una siniestra "moda" entre los padres indios que consiste en cambiar, quirúrgicamente, el sexo a sus hijas para transformarlas en niños. Se tienen reportes de que cientos de padres han pagado por que se les aplique a sus hijas una operación conocida como genitoplastia, la cual consiste en modelar un pene a partir de los órganos sexuales femeninos. Posteriormente se dosifica a las niñas de entre uno y cinco años con una buena cantidad de hormonas masculinas. Pero como mencionamos anteriormente, esta tendencia no responde exclusivamente a creencias religiosas o tradiciones culturales sino que existe un factor financiero o socioeconómico que al parecer, patéticamente, es el de mayor peso en la decisión.

"La gente no quiere compartir su propiedad o invertir en la educación de las niñas o dotes. Son las avaras clases medias persiguiendo el dinero", afirma Ranjana Kumari, activista en contra del aborto de niñas en la India. A pesar de que este lamentable fenómeno ha sido ya denunciado por medios alrededor del mundo, las autoridades indias aún no han definido un esquema para atacar el problema, iniciativa que no solo debiera implicar severos castigos legales contra los padres que recurran a esta práctica y los doctores que accedan a llevar a cabo este tipo de operaciones, sino que debiera de incluir una intensa campaña de educación a favor de revalorar el papel de la mujer en la sociedad de este país.

Es importante recordar que la mezcla de factores económicos, sociales, culturales y religiosos hacen de la India un sistema difícil de penetrar, en particular si consideramos que la población rebasa los mil millones de habitantes y que es el país con mayor crecimiento demográfico del mundo. Sin embargo, y a pesar de respetar la diversidad de usos y costumbres, parece que esta psicosis social debiera de ser frenada por un gobierno cuya presunta función esencial es la de velar por el bienestar integral de sus habitantes.

[The Week]