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Humanos del futuro con implantes de algas podrían respirar debajo del agua

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/07/2011

Descubrimiento de salmandras con algas en las células, en una simbioisis que les permite obtener oxígeno, podría abrir paso a un futuro donde hombres con implantes de algas podrían respirar debajo del agua

Después de volar, uno de los sueños biológicos del ser humano es respirar debajo del agua –como Aquaman- y poder explorar los misterios del océano sin tener que interrumpir el viaje teniendo que regresar a la superficie o cargar un molesto tanque de oxígeno. Esto podría haber dado un primer paso, ante el descubrimiento de una simbiosis total entre algas que viven dentro de las células de las salamandras y que son transmitidas de generación a generación en su ADN.

Lo interesante del caso es que esta relación simbiótica se da de forma que las algas se alimentan de nitrógeno de los desechos embrionarios de las salamandras y las salamandras se benefician del oxígeno de los desechos de las algas. Lo que en teoría, al menos, permitiría un tipo de bioingeniería en la que un organismo vertebrado podría obtener oxígeno a través de algas incorporadas orgánicamente a sus células, una forma de transhumanismo o hibridización entre algún amimal (¿el hombre 3.0 ?) y estas plantas acuáticas.

En la película “Azul Profundo” vemos a un hombre que es parte delfín que logra sumergirse a profundidades inusitadas para el organismo humano y acaba dejando la tierra firme para unirse con los delfines en el océano. Quizás en el futuro podríamos tener una versión de un hombre-alga que abandone la tierra firma para convertirse en un ser océanico, el cual podría construir una Nueva Atlántida en el fondo del mar y descubrir los misterios de las zonas abisales, una vez que la tierra ya ha sido conquistada en su totalidad. Llevar la luz a la parte más remota y oscura del planeta.

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La nebulosa cuadrada roja: un portal dimensional en la constelación de la serpiente

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/07/2011

Uno de los objetos cósmicos más simétricos del universo, la nebulosa cuadrada roja nos hace pensar en un portal hacia otro universo, propulsados por el vuelo de su forma

La variedad de objetos cósmicos que habitan el espacio permite encontrar todo tipo de formas, que dentro de nuestra óptica antropomórfica conjuran formas que podemos observar en la Tierra y que en ocasiones son espejos de nuestra más alta imaginación (pilares de creación, ojos de dios, mariposas galácticas). Tal es el caso de la nebulosa cuadrada roja, un objeto de inigualable simetría que ocupa un lugar privilegiado en el bestiario galáctico y que nos remite a un incandescente portal interdimensional abriéndose en la fábrica del tiempoespacio. Aunque el cuadrado rojo, más allá del deleite de su “stargate”, también nos remite al glifo maya de etznab (obdisidiana) que en la adaptación pop de José Argüelles es el signo 18, espejo blanco.  Así que podemos ver en esta nebulosa bipolar ubicada en la constelación de Serpens, un espejo de obsidiana cósmica que contiene en su encantamiento onírico a una supernova en ciernes. (Habrá quien en el día del primer viaje de LSD, vea un papel de LSD luminoso)

La forma de este objeto maravilla a los científcios por su aparente simetría -desde nuestra persepectiva-. La hipótesis dominate es  que estrellas en el corzón de la nebulosa por alguna razón desconocida expulsaron conos de gas en una etapa tardía de su desarrollo y estos conos de gas tomaron una forma cuadrada.

En la escuela de diseño de universos, en esa esfera demiúrgica, no existe diferencia entre una metáfora y una cosa en sí. Quien dibuja una puerta en el aire, luego puede atravesarla. Tal vez las formas de los objetos cósmicos dentro de este universo holográfico sean también la cosa en sí, como parte de una divina representación y tal vez, literalmente, para ciertos seres multidimensionales la nebulosa cuadrada roja sea una puerta a otro universo.