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La chica que expuso el lado obscuro de las misiones internacionales de paz

Por: Gabriela Nava - 02/06/2011

Kathryn Bolkovac ha hecho un valiente trabajo exponiendo la corrupción de las misiones internacionales de paz, las injusticias que cometen y los contratos multimillonarios que obtienen


Cualquier similitud con Lisbeth Salander, la heroína de la trilogía Milenio de Stieg Larsson, es pura coincidencia. Pero, al igual que Salander, y guardadas las proporciones, Kathryn Bolkovac también se enfrentó al sistema para denunciar corrupción, abuso e injusticia.  Bolkovac no fue la primera en dar el pitazo, pero su caso consiguió atraer significativamente la atención de los medios.

Después de un divorcio amargo pero relativamente civilizado, Bolkovac, que se había hecho policía en su natal Nebraska, decidió responder a una convocatoria para reclutar efectivos americanos al servicio del Destacamento Policial Internacional (DPI) que, en coordinación con las Naciones Unidas, se encargaría de mantener la paz en Bosnia al tiempo que contribuía a fortalecer las instituciones de la ley y el orden en este nuevo país devastado por la guerra civil. El primer punto interesante en esta historia es que, mientras en otros países dicho reclutamiento corre a cargo de los cuerpos de seguridad nacional (los Carabinieri de Italia, la Bundespolizei de Alemania, la Guardia Civil española y la Gendarmerie National de Francia, por ejemplo), en los Estados Unidos, al no existir equivalente, son contratistas (empresas privadas) los que, tras haber ganado la respectiva licitación, asumen esta responsabilidad. A cambio de un año (o menos) de sus vidas en un lugar sumamente peligroso, los efectivos contratados reciben un salario muy atractivo (en ocasiones varias veces su ganancia anual en casa) y algunas otras prestaciones.

Bolkovac – al igual que todos los miembros americanos del DPI en Bosnia – fue contratada por DynCorp.  DynCorp es una de las más exitosas empresas de su tipo (otras famosas son Blackwater, KBR-Halliburton, Pinkerton and Fluor) – negocios que han prosperado en un contexto en el que los compromisos militares y las preocupaciones estratégicas son globales pero los recursos oficiales y el apoyo de los aliados son, en comparación, muy limitados.

Empresas como DynCorp dependen casi al 100 por ciento de los contratos del gobierno Americano – y aquí estamos hablando de miles de millones de dólares de dinero público.  Pero el enorme éxito de estas corporaciones no resulta unicamente de una necesidad muy real de mercado – también obedece a la muy escasa regulación y supervisión bajo la cual operan, y que les permite reducir sus costos al máximo sin tener que rendirle cuentas ni al país que les recibe, ni a las Naciones Unidas, ni al gobierno de los Estados Unidos.

Kathryn Bolkovac se dio cuenta rápidamente de lo que sucede cuando no hay suficientes ojos y oídos prestando atención al desempeño de estos contratistas. A pesar de que dos de los requisitios más importantes para poder concursar por un puesto en la misión a Bosnia eran amplia experiencia policial y antecedentes intachables, muchos de sus colegas en el DPI estaban muy lejos de tener ese perfil. Pero lo más grave estaba aún por venir.

Poco tiempo después de su llegada a Sarajevo, Bolkovac fue asignada al área de derechos humanos dentro del DPI. Su trabajo aquí la hizo entrar en contacto con víctimas del tráfico sexual en la región – mujeres y niñas provenientes de Croacia, Rumania o Albania (entre otros) a las que se les prometían trabajos como meseras o modelos para, una vez llegadas a Bosnia, confiscarles sus pasaportes y obligarlas a ofrecer servicios sexuales en uno de los múltiples prostíbulos que, disfrazados de bares y/o restaurantes, prosperaban en la zona. Pero lo peor para Bolkovac fue descubrir que el negocio recibía el patrocinio activo de miembros del DPI, efectivos de la OTAN, y diplomáticos de las Naciones Unidas. Además, Bolkovac afirma que personal de DynCorp ayudaba a falsificar documentos para las mujeres y niñas traficadas, auxiliaba a los traficantes durante el cruce de la frontera hacia Bosnia, y avisaba a los dueños de los prostíbulos cuando se iba a realizar una redada (la prostitución, por cierto, era y sigue siendo illegal en Bosnia).

Los esfuerzos de Bolkovac se vieron repetidamente obstaculizados pues sus superiores no sólo se rehusaban a proceder en contra de los sospechosos internacionales (pese a que había evidencia suficiente); también se resistían a aceptar que se estuvieran cometiendo delitos: “…no entiendo porque te empeñas tanto en estos casos…” le comentó en una ocasión su jefe inmediato “…si sólo se trata de un montón de prostitutas!”.

En un arranque de frustración, Bolkovac envió un e-mail a más de 50 personas (entre ellas Jacques Klein, el entonces Representante Especial del Secretario de las Naciones Unidas en Bosnia) en el que describía los alcances y horrores del tráfico sexual en la región, denunciaba la complicidad del personal del DPI, la OTAN y la ONU, y pedía a los destinatarios “hacer conciencia” o algo al respecto. Poco tiempo después, DynCorp despediría a Bolkovac argumentando irregularidades administrativas.

En 2001 Bolkovac demandó a DynCorp por despido injustificado. En 2003, un Tribunal de lo Laboral en Southampton, Inglaterra falló a su favor al tiempo que obligaba a DynCorp a pagar daños y perjuicios (en un monto por lo demás modesto). Para entonces, el asunto ya había derivado en escándalo internacional pues otros incidentes en los que se reportaban abusos por parte de personal de las misiones de paz y contratistas militares privados habían salido a la luz.

Hacia el 2008 se habían documentado 29 casos en los que se acusaba a KBR (Halliburton), DynCorp y Fluor de, entre otras cosas, soborno con agravantes, fraude y lavado de dinero. Bolkovac, por su parte, se convirtió en escritora y portavoz internacional de los derechos de las víctimas de tráfico sexual.  Su versión de los hechos, recientemente publicada en los Estados Unidos por Palgrave-Macmillan, será llevada a la pantalla grande el próximo año.

La historia de Kathryn Bolkovac, más alla de llamar la atención sobre un problema muy grave, invita a reflexionar sobre los factores que facilitan estos crimenes y alimentan la demanda por los servicios a los que el tráfico sexual se destina: Qué personas son contratadas para participar en las misiones de paz? Qué tipo de entrenamiento se les da? Quién supervisa su comportamiento y bajo que jurisdicción se encuentran?

Tanto o más importante es el tema de la regulación y supervisión de empresas como DynCorp. La participación de contratistas privados tanto en el desarrollo de conflictos internacionales como en misiones orientadas al mantenimiento de la paz es cada vez mayor y no exclusiva de los contingentes americanos.  Es inaceptable que el nivel de corrupción y las prácticas muy sospechosas de estas organizaciones impidan proteger y asistir a las poblaciones más vulnerables en zonas de gran colapso social, económico e institucional.

 

*La obra se titula The Whistleblower: Sex Trafficking, Military Contractors, and One Woman’s Fight for Justice (una traduccion aproximada seria: La Informante – Trafico sexual, contratistas militares y la lucha de una mujer por que se hiciera justicia).

El cannabis reduce tumores de cáncer de mama

Por: pijamasurf - 02/06/2011

Un estudio de la Universidad Complutense revela que la marihuana podría ser una interesante alternativa al caro tratamiento del cáncer de mama

Un interesante estudio médico abre la puerta a la terapia basada en cannabis para tratar el cáncer de mama, una de las formas de cáncer más comunes. En el estudio realizado por científicos de la Universidad Complutense de Madrid se aplicó una medicina basada en el THC (el principio activo de la marihuana) en un tipo de ratones genéticamente modificados (MMTV-neu) que generan un tejido similar al de los humanos (este animal es usado de manera estándar en las investigaciones ya que sus genes han sido instruidos para crecer el mismo tipo de tejido agresivo que el cáncer de mama).

Los resultados del estudio proveen evidencia clínica de que la terapia basada en cannabinoides reduce los tumores del cáncer ErbB2, que compone el 30% de todos los tipos de cáncer de mama y provoca el mayor  número de muertes de mujeres. Este cáncer en su etapa avanzada, generalmente se esparce a los pulmones y tiene un pobre porcentaje de supervivencia con el tratamiento actual.

El medicamento usado actualmente es el Herceptin, cuyo genérico es el trastuzumab. Esta sustancia puede costarle a los pacientes hasta 100 mil dólares al años. Algo que podría reducirse enormemente con el uso de cannabis. Aunque difícilmente las grandes compañías que hacen del cáncer uno de los grandes negocios de la medicina moderna permitirían que se legitime el uso de la marihuana en cualquiera de sus presentaciones para tratar el cáncer. Esta es una de las razones por las cuales también no se legaliza esta planta, ya que significaría un gran golpe a la industria o mafia farmacéutica en el tratamiento de diferentes enfremedades tratadas con patentes.

Ver estudio completo en Molecular Cancer