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A Human Right: la iniciativa que quiere dar internet gratis a todo el mundo

Por: pijamasurf - 02/16/2011

Bajo la premisa de que el acceso a la información debiera ser un derecho universal, A Human Right compraría un satelite para emitir señal de internet gratuita a todo el mundo

Entre las misiones existenciales o "cósmicas" a nivel individual o colectivo, tal vez una de las más realistas sea el concebir que la conciencia humana nos fue dada para generar, compartir, intercambiar, y transformar información. Y tomando en cuenta lo anterior podríamos aseverar que internet proyecta, con mayor fidelidad que cualquier otro invento humano, esta esencia informativa implícita en nuestra naturaleza. El eco social de esta reflexión es la exigencia de que el acceso a la información sea considerado unánimemente como un derecho universal (recordemos que dos terceras partes de la población mundial no tiene acceso a la Red).

La inciativa A Human Right, en resonancia con la idea de que la información es para todos, intenta replicar una señal de internet alrededor del mundo cuyo acceso será completamente gratuito. El fundador de esta compañía, el griego Kostas Grammatis, propone retomar el satelite TerreStar-1 que fue puesto en órbita en julio de 2009, y cuya empresa propietaria se declaró en bancarrota. Así  el capital tecnológico que se invirtió en él no sería desperdiciado y por el contrario, podría aprovecharse  para una ilustre causa. El plan sería recaudar dinero para ofrecer un pago por lo menos simbólico a los propietarios del TerreStar-1 y utilizar este satelite para ofrecer internet alrededor del mundo, enfatizando en las regiones que en la actualidad no tienen acceso a la Red.

 

Charlar con delfines es el mejor entrenamiento para un futuro diálogo con extraterrestres

Por: pijamasurf - 02/16/2011

Tal vez la mejor preparación para un eventual diálogo con extraterrestres sea primero tratar de entender el lenguaje de otras criaturas inteligentes con las que compartimos el planeta, por ejemplo, los delfines

La regla por excelencia para ejercer una correcta diplomacia es el diálogo, la interacción en donde se comparte información a partir de un lenguaje en común. Y parece que aquel mítico momento en que los humanos interactuaremos abiertamente con los extraterrestres es algo inminente —si bien nadie tiene la certeza de cuando sucederá. Pero si la humanidad llegara finalmente a esa fiesta de seres extraplanetarios, ¿sabría cómo comportarse? Lo más probable es que no, empezando por la poca familiarización que hemos desarrollado con lenguajes no humanos.

Recientemente el Telescopio Espacial Kepler anunció que estamos entrando a una nueva bonanza multiplanetaria. Se ha confirmado que compartimos universo con decenas (tal vez millones) de sistemas solares que muy probablemente incluyen planetas capaces de albergar distintas formas de vida. Tomando en cuenta esto, parece pertinente irnos preparando para el diálogo con extraterrestres y al parecer una de las mejores maneras de ejercitarnos es charlar con delfines.

En el Wild Dolphin Project, con sede en Júpiter, Florida, parecen estar de acuerdo con esta hipótesis lingüística e investigadores de distintas partes del mundo acuden a este centro para entrenarse con miras a un futuro contacto. La bióloga conductista Denise Herzing comenzó estudiando delfines delfines fuera de cautiverio en las Bahamas hace dos décadas. Y con el tiempo notó que los delfines curiosamente buscan la compañía humana. "Es fascinante, vamos a ver si podemos llevarlo más lejos", afirma Herzing. “Muchos estudios se comunican con los delfines, especialmente en cautiverio, utilizando un pescado como recompensa. Pero es raro pedir a los delfines que se comuniquen con nosotros”, agregó.

Históricamente el delfín es un animal que ha maravillado a la ciencia por sus distintivas inteligencia y sensibilidad. Los delfines tienen sofisticados cerebros con un notable desarrollo en las regiones donde se gestan las más complejas habilidades mentales entre los humanos. Además, mantienen una elaborada estructura social: forman alianzas, distribuyen las labores dentro del grupo e incluso desempeñan personalidades particulares. Se han realizado experimentos enfrentando a delfines con espejos y los estudios concluyen que los delfines se reconocen, pues tienen conciencia del “yo”.

Todas estas cualidades de los delfines se traducen en un sorprendente potencial cognitivo: cuando reciben entrenamiento demuestran una particular facilidad para entender el lenguaje. Al parecer los delfines pueden acceder al cotizado mundo de la sintaxis. Ello se demostró a partir del trabajo de Louis Herman, quien junto con su equipo en el Dolphin Institute, en Hawái, entrenó a delfines a reconocer cientos de palabras por medio de símbolos y confirmó que podían entender la diferencia entre enunciados imperativos, declarativos e interrogativos, así como el hecho de que si el orden de las palabras dentro de un enunciado varía, también cambia su significado.

Desde hace más de una década el instituto SETI (Search for Extraterrestrial Inteligence) se ha dedicado a monitorear posibles formas de comunicación o mensajes codificados transmitiéndose en el espacio exterior. Laurance Doyle, una investigadora de este centro, ha llevado a cabo estudios sobre la comunicación entre animales buscando prepararse para un eventual contacto con extraterrestres. Para ello Doyle utiliza la teoría de la información, una rama de las matemáticas que estudia la estructura y relación de la información, para analizar señales de radio con la esperanza de detectar cuando estamos frente a una transmisión inteligente emitida desde algún punto fuera de nuestro planeta.

Gracias a los métodos de la Teoría de la Información, los investigadores del Instituto SETI pueden filtrar las masivas cantidades de data que reciben a través de ondas de radio, en busca de señales que sugieran una naturaleza lingüística o una comunicación inteligente. Esta rama matemática les permite decodificar datos aparentemente aleatorios en estructuras binarias, gracias a lo cual hoy sabemos con certeza que en el caso de los delfines los adultos están enviando información concreta cuando silban, pero no así los bebés, ya que estos simplemente balbucean hasta que maduran y aprenden el lenguaje de su especie. También se ha podido confirmar que las ballenas jorobadas se comunican respetando reglas de sintaxis y gramática. “Siempre durante las reuniones en SETI nos preguntamos ‘¿Estamos solos?’, y no, no lo estamos, hay muchos animales que se comunican aquí mismo que no podemos entender".

[Wired]