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El libro que ayuda a morir: Documental del Bardo Thödol (VIDEO)

Por: Griknay - 01/19/2011

Si hay un libro que leer antes de morir, ese es ‘El Libro Tibetano de los Muertos’, tambien puedes ver este documental para entender este enigmático texto que permite salir de la rueda del karma

El Bardo Thödol, o libro Tibetano de los Muertos explica el proceso de la muerte y sus transiciones,  revelando  paso a paso las claves de la muerte. Se aprecia la llegada sutil de la muerte anunciando su proximidad, transitando hacia el enfrentamiento del  espíritu con sus ilusiones y apegos hasta que logra encontrar el camino a casa.

En el Tíbet existen lamas dedicados a encaminar al que se encuentre cerca o ya inmerso en esta transición tan importante. El Libro Tibetano de los Muertos identifica 3 diferentes etapas por las que atravesamos llamadas Bardos, estos Bardos exigen diferentes retos y desalojos de la mente. En este importante desapego el Lama recuerda al viajero el camino donde deberá soltar los amarres de una vivencia que ha terminado y los anzuelos que el mismo ancló en este mundo. El sabio de la muerte, también llamado Bardo, puede ver en que estado se encuentra su paciente, conversa con mantas mientras el sentido del oído aún permanece activo -el ultimo sentido que se pierde- después se comunica psíquicamente evaluando su estado y su posición mental.

Como ampliación de la información relacionada al Bardo Thodol pueden consultar: Surfeando el Bardo Thödol o cómo deslizarse por las olas luminosas de la muerte

Arquitectura acústica: las pirámides mayas funcionaban como amplificadores de sonido

Por: pijamasurf - 01/19/2011

Además de su trazo y ubicación sintonizados con la geometría de los astros, las pirámides de los mayas en Palenque servían como amplificadores de sonido para transmitir información a gran distancia.

La cultura maya, por su desarrollo espiritual y su complejidad científica, ha maravillado a la humanidad a lo largo de la historia. Exquisitos sistemas calendáricos que coexisten en torno a una cosmogonía matemática y astral de notable sofisticación, refinadas manifestaciones artísticas impresas en sus templos, estelas y esculturas y una ejemplar filosofía existencial en relación al entorno natural y al cosmos como unidad, fueron algunos de los elementos más representativos de esta cultura.

Pero al parecer los mayas aún tienen fascinantes sorpresas para nosotros. Un grupo de investigadores encabezados por la arqueóloga Francisca Zalaquett de la Universidad Nacional Autónoma de México, recientemente descubrió que los templos y plazas de la ciudad maya de Palenque, ubicada en Chiapas, al sur de México, estaban diseñados para amplificar el sonido, logrando los efectos de un altavoz moderno y permitiendo que las ondas sonoras fueran proyectadas con nitidez a una distancia de al menos cien metros.

La investigación incluyó un análisis arqueoacústico de los rituales públicos que se llevaban a cabo en el área de las plazas, estudiando a detalle las frecuencias producidas por los instrumentos musicales de esos días y su reverberación alrededor de la ciudad. Zalaquett sugiere que los edificios funcionaban como amplificadores sonoros y que aparentemente la capa de estuco que los recubría era específicamente aplicada para estimular la acústica. Este material alteraba la reflexión y absorción de los sonidos, algo que ya fue demostrado en un laboratorio.

Por otro lado los investigadores identificaron habitaciones utilizadas exclusivamente por los músicos, sacerdotes y oradores, compartimientos que jugaban un papel clave en la estructura sonora de los edificios. Cualquier sonido emitido desde alguno de estos recintos se proyectaba con mucha mayor intensidad y nitidez que si se emitía desde otro punto de la misma construcción. De igual manera, entre las múltiples plazas que incluía la ciudad de Palenque, existen algunas que al parecer estaban diseñadas para funcionar como receptores de sonido y que de algún modo eran los nichos de destino en el viaje de las ondas sonoras.

Los mayas utilizaron una gran variedad de instrumentos musicales que incluían percusiones e instrumentos de viento construidos con diversos materiales naturales como conchas marinas, maderas, caparazones de tortugas y otros. A decir de ciertas fuentes arqueológicas, la música desempeñaba un papel fundamental en los rituales religiosos y en las festividades conmemorativas de los mayas. Además, a partir de la investigación de Zalaquett y su equipo, se confirma que el avanzado conocimiento que desarrolló esta cultura incluía no solo un complejo sistema numérico y una impresionante capacidad matemática para decodificar el movimiento de los astros, sino que también eran maestros de la acústica, es decir, de la relación del sonido con los espacios que construían.

[National Geographic]