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La araña conocida como Tejedora del Orbe Dorado tiene el tamaño y habilidad suficientes, como lo muestran estas imágenes, para atrapar y devorar pájaros

Hace tiempo fueron captadas unas increíbles fotografías que muestran la escena en la que una araña conocida con el sugerente nombre de "tejedora del orbe dorado" (Golden Orb Weaver) se alimenta de un pájaro pinzón de pecho castaño Mannikin. Las imágenes fueron obtenidas en un jardín de Queensland, en Australia, por un aficionado a la observación de los fenómenos naturales. La "aúrea tejedora de orbes" o "tejedora del orbe de seda dorada" , además de tener un nombre que parece salido de las antiguas dinastías chinas, se carcteriza por una telaraña multiproteínica, escrita con pautas zigzageantes (stabilamenta).

Su nombre proviene del color de sus textos, de la filigrana brillante de sus telas teñidas por el sol, y no del color de su cuerpo. Es raro que estás arañas atrapen pájaros, normalmente se alimentan de insectos grandes, pero estas fotos demuestran que tienen la habilidad y tamaño suficientes para victimar animales mucho mayores a sus propias dimensiones.La Tejedora del orbe Dorado es famosa por su destreza para hilvanar redes de gran fortaleza que pueden fácilmente soportar el impacto de un pájaro en vuelo que aterriza en el portal geométrico que emana de su telaraña, como el espejo de John Dee.

Joel Shakespeare, quien encabeza el área decicada a los arácnidos del Parque Australiano de Reptiles, afirma que las "tejedoras del orbe dorado" llegan a alcanzar el tamaño de la mano de una persona adulta, aunque los ejemplares de las regiones tropicales del norte australiano pueden llegar a superar esas dimensiones. "No se comerá el pájaro completo. Usa su veneno para desprender los trozos que comerá y el resto quedará como una parcela alimenticia para los próximos días" afirma Shakespeare.

via Raramour

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Los perros también tienen viajes astrales, los gatos ven una luz en un túnel o los chimpancés entran en trance ante la belleza de una cascada; un neurólogo examina el cerebro animal para ubicar el nodo de lo "espiritual".

Experiencias de desdoblamiento astral, luces en un túnel, visiones cercanas a la muerte y hasta la contemplación mística de la naturaleza, no son sólo del dominio del ser humano, al menos en un sentido cerebral, los mamíferos también experimentan este tipo de percepciones. El significado que le dan, es donde varían con nosotros al no tener un lenguaje para simbolizar y comunicar de forma compleja estas experiencias.

El profesor de neurología de la Universidad de Kentucky, autor del libro, "The Spiritual Doorway in the Brain,", se ha dedicado a estudiar las experiencias “espirituales” desde su neurodinámica. Nelson concluye que la mayoría de estas experiencias se generan en las áreas profundas del cerebro prmitivo, el cual también comparten los animales.

“En los humanos sabemos que si perturbamos la región cerebral donde la visión, el sentido de ubicación en el campo gravitacional de la Tierra y el equilibrio, entonces se pueden generar experiencias extracorporales fácilmente. No hay razón alguna para pensar que estos es distinto para una perro, gato o un primate”, dice Nelson, aunque nosotros imaginamos sobre todo el viaje astral de un delfín o de un tigre despertando a luz mística de su alma (¿los perros van a Sirius?).

Nelson sostiene que las experiencias cercanas a la muerte, donde las personas reportan ver una luz y un túnel también son compartida por los animales. El fenómeno del túnel es causado por la susceptibilidad al bajo flujo sanguíneo , que ocurre con un paro cardiaco o un desmayo, mientras disminuye el flujo de la sangre la visión falla primero de forma periférica. Y la luz, explica Nelson, tiene que ver con como el sistema visual define el REM (rápido movimiento de los ojos que acompaña a los sueños). “De hecho la relación entre el REM y la crisis psicológicas que causan las experiencias cercanas a la muerte tiene mayor fuerza en los animales como los gatos y las ratas que podemos estudiar en el laboratorio.

Sobra decir que el trabajo de Nelson es totalmente reduccionista, y sus experiencias espirituales son completamente materialistas.

Las experiencias místicas –momentos de maravilla y asombro- suceden dentro del sistema límbico, dice Nelson. Cuando remueves partes del ceerbro animal, drogas como el LSD dejan de tener efecto, señala Nelson.

Tanto él como la investigadora Jane Goodall han observado a chimpancés bailando en éxtasis cuando observan las cascadas que surgen después de las lluvias torrenciales. Algunos de ellos incluso parecen inducirse a un estado de trance. Tal vez existen numeroso animales que tienen estas afectaciones psicológicas místicas ante diversos fenómenos de la naturaleza.

Aquí hemos reportado sobre mascotas que exhiben una capacidad de percepción paranormal, como Oscar, el gato psíquico, que sabe que una persona va a morir antes que los doctores, o el trabajo de Rupert Sheldrake estudiando la telepatía animal. Otra posibilidad es que los animales viven en un mundo que no hace disntinción entre lo "espiritual" y lo físico, y somos nosotros los que le damos el significado a una experiencia de sólo material.

Vía Discovery