*

X
La integridad humana esta a la venta: el boxeador Billy Gibby se tatúa con los logos de sus patrocinadores corporativos

Aprovechando la denigración del cuerpo como recurso de facturación, el boxeador amateur Billy Gibby, originario de Alaska, tatúa su cuerpo con los logos de patrocinadores corporativos para mantener su incierta carrera. También conocido como Billy “el Anuncio Humano”, ofrece el espacio de su cuerpo a los mejores postores y luego se imprime los bíceps, con tatuajes permanentes de diversas marcas.

Actualmente Billy ostenta 26 tatuajes corporativos, incluyendo algunas compañías digitales como Liberty Tax Service, Host Gator, Grown Up Geek, Cam4, y también el de algunos sitios de pornografía. “Ví al campeón boxeador Bernard Hopkins subir al ring con un tatuaje temporal de Goldenpalace.com y pensé que si yo hacía eso entonces podría financiarme. Cómo yo no era un campeón como él, tendría que hacerme un tatuaje real”.

via AOL

Te podría interesar:
Ver productos en promociones hace que el cerebro se excite como si estuviera viendo pornografía; al parecer el consumismo ha penetrado la médula.

Prueba de la asimilación que ha tenido el consumismo es que ir de compras, particularmente si hay descuentos, provoca la misma respuesta en el cerebro que la excitación sexual.

Investigadores de la Universidad de Westminister monitorearon las respuestas emocionales y los movimientos oculares de 50 voluntarios mientras veían productos a los que se les añadía una promoción y notaron que los voluntarios obtuvieron los mismos resultados en su algoritmo de medición que cuando se ve pornografía (no se dice si los voluntarios eran de ambos sexos). El estudio ha sido financiado por el Instituto de Marketing Promocional, en el intento de conocer la mente de los consumidores y de promover productos de forma que genere este deseo casi sexual de obtenerlos.

Otro estudio de la Universidad de MIT sugiere que el dinero produce la misma sensación en el cerebro que el sexo y las drogas. Incluso el hecho de traer dinero en el bolsillo es capaz de disminuir dolores físicos. Tal vez en nuestra sociedad comprar, o poder comprar, por una extraña enajenación o prestidigitación se han vuelto cerebralemente idénticos a copular.

Vía Telgraph