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Terence Mckenna, Robert Anton Wilson y Noam Chomsky VS la conspiración Iluminati

AlterCultura

Por: pijamasurf - 08/03/2010

Mckenna, RAW y Chomsky nos hablan sobre las teorías de la conspiración, acercándonos desde su lúcida y lúdica trinchera a este fascinante tema.

Hay una teoría de conspiración que es mi favorita, es la que inventé yo.

- Robert Anton Wilson

Tres de las mentes más brillantes del pensamiento alternativo contemporáneo nos introducen a una visión bastante sobria y razonable (pese a la afición de Mckenna y Anton Wilson por altas dosis de psicodélicos) de la teoría de la conspiración y los grupos en el poder.

Terence Mckenna, el bardo psiconauta, nos dice que aunque los banqueros y los políticos quieren controlar el mundo no pueden, que uno pasa por las oficinas del gobierno británico a la 1 de la mañana y los ve maquinando porque sienten que el mundo se les escapa . "Nadie tiene el control, este mundo está gobernado por las ecuaciones del caos y la dinámica. Puede haber entidades buscando control... pero buscar el control es en el fondo una agresión a ti mismo".

Robert Anton Wilson, tal vez la persona que más ha reflexionado sobre la teoría de la conspiración utilizándola como un arma creativa y de exploración de realidades (un cosmic trigger), nos dice que "pensar que no ocurren las conspiraciones es pensar que nunca neva"; la historia prueba que las conspiraciones suceden en todas las épocas pero eso no significa que exista una única conspiración que tiene un control absoluto del planeta: "múltiples conspiraciones compiten en la noche". Creer que no existen las conspiraciones es un acto de fe, como la idea darwiniana de que todo sucedió por accidente y no hay una inteligencia en el universo, o como la fe cristiana de que un tipo llamado Yahvé creó el mundo desde las nubes a unos metros de la Tierra.

Pero por otra parte, la mayoría de los conspiracionistas tienen rasgos paranoides y muchos son clínicamente paranoicos. Anton Wilson también advierte sobre la tendencia de los conspiranoicos a generalizar, culpando a todos los individuos de un grupo de pertenecer a una conspiración global y ser todos malignos e sospechosos, como se dice de los judíos o de los jesuitas o de los masones.

Chomky dice que "desde hace tiempo se reconoció que si no puedes controlar a la gente por la fuerza o la pobreza tienes que hacerlo a través de la propaganda... como se decía antes, ya no se dice así pero... la oficina de relaciones públicas de Estados Unidos nace de ahí"

Alex Jones le pregunta sobre la efectividad del control mental en comparación con las armas y Chomsky contesta que es lo único que se puede hacer hoy, ya que en los países más democráticos no puedes controlar a la gente con tanques y pistolas, o si puedes pero solo hasta cierto punto, porque hay demasiada libertad.

También nos dice que es optimista que la gente tenga conciencia de lo que está sucediendo. Según un estudio de Harvard, más del 70% de las personas justo antes de las elecciones sentía que no había ninguna elección que las involucrara, lo que estaba sucediendo era un tipo de juego entre personas ricas, líderes de partido y la industria de las relaciones públicas, quienes diseñan a los candidatos para decir ciertas cosas y hacer ciertos gestos.

Robert Anton Wilson remata diciendo que no existen la homogeneidad dentro de las conspiraciones: "el gobierno no confía en el pueblo y luego se preguntan por qué las personas no confían en el gobierno; bueno, las personas no confían en el gobierno porque saben que el gobierno las está espiando. El otro día supe que habían 200 mil abogados trabajando para el gobierno: sabes el daño que te puede hacer un solo abogado".

La madeja sigue en uno de los temas más fascinantes de nuestro mundo.

Complementamos con Hakim Bey:

«The problem with conspiracy theory is to believe that there is one particular group of human beings who are in control of my destiny. That’s a philosophical extreme to which I don’t wanna go. On the other side it’s obvious that people do conspire. That there are conspiracies, secret forces behind outward political shows of power. It is clear that there is not one single known politician in America who has any real power at all. They are simply working for big corporations and economic interests like oil, or the global market itself. The best model is, that there are many, at least several conspiracies and that they interlock, that they compete, that they melt into each other, that they separate from each other. If we wanna know what’s going on, if we wanna understand history as it is happening we should know something about these conspiracies. Again critical consciousness is a useful tool here».

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El origen de la mala suerte del viernes 13 y su extraña conexión con los caballeros templarios

AlterCultura

Por: pijamasurf - 08/03/2010

Detrás de la superstición de la mala suerte del viernes 13 se oculta una poderosa simbología secreta que toca temas tan entrañables como el santo grial, los masones y los iluminati.

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, los Templarios o la Orden del Templo, estaba compuesta por un grupo militar cristiano que durante las cruzadas estaba a cargo de la protección de los peregrinos a Jerusalén. Muchas leyendas rodean a estos caballeros, se dice que durante sus peregrinaciones a tierra santa obtuvieron conocimientos secretos lo que se tradujo en un importante poder militar y espiritual, incluso se dice que obtuvieron el santo grial (ya sea este el caliz, la sangre o el linaje de Cristo o el conocimiento de la mujer como proxy de la divinidad) y los secretos del templo de Salomón.

El amanecer del viernes 13 de octubre 1307, el Rey Felipe ordenó el arresto simultáneo de los templarios franceses, incluyendo el gran maestre 23 de la orden, Jaques de Molay. La orden de arresto decía "Dieu n'est pas content, nous avons des enemis de la foi dans le Royaume", (Dios no está contento, tenemos enemigo de la fe en el reino". Los templarios fueron acusados de idolatría, herejía, rituales obscenos y homosexualidad. Algunos de ellos confesaron debido a la tortura que se les infligió. Se dice que Felipe acabó con los templarios precisamente por el poder que habían obtenido. Algunas leyendas añaden que los templarios se refugiaron en Escocia, donde habrían llevado el santo grial o la piedra del destino.

Para 1313 se desbandó toda la orden de los templarios (doble trece); pero las leyendas de su legado y de su operación clandestina no dejaron de existir, especialmente recogidas por los francmasones, que tienen en De Molay, cuyo rostro algunos dicen es el de la manta de Turín, a su gran precursor. Teorías de conspiración afirman incluso que los templarios son parte de un linaje mucho más antiguo, trazando una línea desde tiempos antediluvianos hasta los Iluminati, que fueran desbandados de forma similar, en 1776, cuando el jesuita Adam Weishaupt fue acusado en Bavaria de planear tomar control de las naciones y corromper el orden establecido. Los templarios habrían entrado en contacto con los hashshashiyyín, la orden de Hasan i-Sabbah, una secta ultrasecreta de la religión musulmana que fumaba hashish y tenía conocimientos militares y herméticos, formando la primera agencia de inteligencia relativamente moderna.

Sin embargo existe ciertas contradicciones con el 13 como número de mala suerte, siendo que es utilizado varias veces en el sello de los Estados Unidos, que aparece también en el billete de 1 dólar y en la famosa pirámide con el ojo. El 13 también es el número del movimiento base en el sistema calendárico maya.