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El presidente de México, Felipe Calderón busca crear una policía única bajo sus órdenes, y continuar así su delirante combate contra los "malosos" despachando desde su "corral".

En una inolvidable película del gran Tín Tán, este representó el papel del legendario Zorro de las altas Californias, que combatía a los malos que explotaban a los indios mexicanos, con un antifaz y un látigo. En la gloriosa película de Tín Tán, éste combatía a los malosos a base de mambos y cha cha chás.

La metáfora que empleó Felipe Calderón, para quejarse de que “el corral ¿estará? en manos de las zorras”, si no se aprueba la “policía única”, es una estrategia tramposa para presionar al Congreso de la Unión, y a los gobiernos de los estados, para aprobar lo que sería su iniciativa de ley para crear la Policía Nacional, bajo sus órdenes. Una policía única que resultaría carísima, que sustituyera a las miserables policías municipales y que controlara en un solo mando a las policías estatales. O sea, que el presidente de la república, no sólo va a tener el mando de las fuerzas armadas, sino que además, tendría el mando de todas las policías. Eso significa más presupuesto y absoluta toma de las decisiones centralizadas sobre la seguridad pública, al estilo Diaz Ordaz.

Desde el punto de vista del derecho constitucional, es el rompimiento del pacto federal. Ni los estados y municipios, al perder el imperio de sus decisiones soberanas en materia de seguridad, serán nunca jamás libres y autónomos como lo establece la Carta Magna.

Tratando de descubrir el sentido oculto e inconfesado de la metáfora de Calderón, no me queda otra que suponer que el corral es la residencia oficial de los Pinos y que el zorro mayor se llama Felipe.

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¿Fiestas patrias o fiestas fatuas? La absurda cantidad de dinero que se gasta en el Bicentenario

Política

Por: pijamasurf - 08/25/2010

En medio del pánico, el gobierno mexicano recurre al circo como anestesia; ¿qué se podría hacer con el dinero que se está gastando en la celebración?

La tradición política de utilizar las grandes fiestas nacionalistas para distraer al pueblo de los verdaderos problemas que les apremian tiene una nueva épica en el Bicentenario mexicano. Aunque reafirmar un poco los valores nacionales y festejar un aniversario tan monumental es algo natural y hasta sano, gastar 2,971,600,000 pesos y enfocar toda la industria cultural monotemáticamente a esta celebración es sumamente infértil y cuestionable.

El sitio Aguafiestas.mx, hace un buen trabajo de recopilar lo que significaría esa cantidad invertida de otra forma, para atacar los enorme problemas que tiene México:

Multiplicar 9 veces el presupuesto asignado al Fondo Nacional de Desastres Naturales.

Financiar toda la estrategia para la reconstrucción social de Ciudad Juarez.

Saldar 6 veces el recorte que sufrió el INEA este año.

Saldar 4 veces el recorte presupuestal propuesto para el CONACyT.

Sanear 6 veces la cuenca de Chapala.

La pregunta obvia es qué es más importante, la pompa nacionalista, traer a Lady Gaga, emborracharnos en la fastuosidad, celebrar héroes confusos de uno de los países más desiguales del mundo o invertir el dinero en intentar solucionar los problemas 'reales' que tiene el país.

No sólo es el gobierno, es todo el aparato del estado, los medios e incluso la religión (El Episcopado dice que es pecado no festejar el Bicentenario). Televisa echa andar su serie de programas de los' héroes' de la independencia hoy; Iniciativa México es la pantalla de la acción y organización filantrópica, que repara con la mano derecha la sociedad que con la mano izquierda sigue destruyendo.

Además, la fiesta del Bicenteneario contribuye a generar la misma cultura que nos tiene leyendo apenas 2.9 libros al año. Shakira y Lady Gaga son las musas, Alek Syntek nuestro poeta cantor con el himno del Bicentenario. Los fondos del cine estatal se van a hacer todos películas con temas patriotas, dejando a un lado las propuestas creativas de los jóvenes.

No dejen de visitar Aguafiestas para festejar con conciencia de que estamos aventando la casa por la ventana.